No estoy diciendo que el parque deba ser absolutamente prohibido bajo ninguna circunstancia. Probablemente que en ciertos casos muy específicos (nacimientos múltiples/números de niños muy cercanos, mascotas, una casa enorme, la imposibilidad de asegurar completamente un espacio…), el uso del parque es sin embargo preferible. Por otro lado, creo que es esencial pensar cuidadosamente de antemano si está realmente justificado en la casa, en lugar de tomar uno sólo porque se dice que un bebé “debe tener un corralito…”. para jugar y estar a salvo”. Si la respuesta es afirmativa, las reglas de uso deben estar bien definidas para no abusar de ellas: el corralito debe seguir siendo un lugar de “ayuda” donde se pueda poner al bebé durante breves momentos mientras realiza una tarea, y sobre todo no un “guarda-bebés” donde se le pueda poner todo el día con facilidad.