Si eres un nadador experimentado y a menudo nadas delante del grupo, probablemente te sentirás más cómodo con gafas con lentes duros, ofreciendo una vista perfectamente clara hacia adelante y permitiéndole distinguir claramente los objetos, incluso a distancia. Si, por el contrario, eres un principiante, o te encuentras a menudo nadando codo con codo con otros nadadores, sería mejor que eligieras un modelo con lentes más anchas y suaves, que ofrezcan una excelente posición lateral y más seguridad y protección en caso de contacto y golpes.